Novela · Suspenso literario
Un hombre que se inventó una vida descubre que su amigo no quiere lo que él tiene. Quiere ser él.
De qué trata
Hace doce años, Daniel Montero se inventó una vida nueva frente al Caribe.
Una existencia impecable, una identidad sólida, un pasado cuidadosamente editado. Entonces aparece Ramiro: un amigo que llega de visita, se queda unos días y no termina de irse. Despacio, sin que se note, empieza a aprenderse la casa, los gestos, el lugar exacto de Daniel en el mundo. No hay nada que se pueda señalar con el dedo. Y, sin embargo, Daniel empieza a sentir que en su propia vida queda cada vez menos lugar para él.
En la península dicen que la tierra perdona y el agua recuerda.
Las primeras líneas
A los doce metros el mar dejaba de devolver los colores. El rojo se iba primero, después el naranja, y lo que quedaba era un azul que no se parecía al azul de la superficie sino a una idea más vieja del azul, la que el agua guardaba para sí misma y solo enseñaba a quien bajaba a buscarla.
El comienzo de algo que, una vez que empieza, no se detiene.
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